CRISTAL BRUÑIDO
La antropología mexicana cuenta con una rica tradición audiovisual: desde el registro pionero de antropólogos y fotógrafos viajeros del siglo XIX, pasando por los nuevos enfoques y miradas emanados de la Revolución Mexicana y del indigenismo que produjo notables fotógrafos, como Julio de la Fuente y Alfonso Fabila, hasta llegar a los efectos modernizadores de la segunda mitad del siglo XX con el cine etnográfico (Warman, Bonfil, Alfonso Muñoz) y la fotografía antropológica tomada muchas veces por fotógrafos profesionales (Nacho López, Discua y Hernández).
En esta imbricación antropológica, tomada con el uso de medios y herramientas audiovisuales, sobre todo la fotografía, tenemos la presencia de Andrés Medina, quien se inició en estos menesteres en la década de los años sesenta del siglo pasado.
VILLELA FLORES SAMUEL
En la región interétnica conocida como Mixteca nahua tlapaneca o Montaña de Guerrero se han registrado mitos sobre los gemelos Sol y Luna, en un espacio donde la investigación sobre mitología es escasa. El mito cosmogónico, presente entre los tres grupos étnicos, alude a las hazañas culturales que realizaron los gemelos, lo cual los convierte en tesmósforos. Una de las esas hazañas es matar a la serpiente de siete cabezas; otra, realizar la cópula con una mujer que tenía la vagina dentada, con lo cual —después del desdentamiento— instauran la menstruación y la labor procreadora de la mujer. Tras sus hazañas culturales, los gemelos se trasladan al firmamento, donde se convertirán en los astros Sol y Luna, con lo que dan origen a la vida en el universo, conjuntamente con las relaciones entre hombre y mujer que permitirán la procreación y reproducción de la especie humana.
[Texto completo]En la Montaña de Guerrero, México, se realizan ritos agrícolas en espacios sagrados relacionados con la deidad del monte y de la lluvia. Allí se erigen altares donde impera san Marcos, deidad dual; la Santa Cruz o cruz del cerro, de filiación prehispánica más que cristiana, es también objeto de culto. La orientación de los altares, relacionada con los puntos cardinales, confiere un significado particular a las ofrendas. Un aspecto importante de los altares entre las etnias me phaa’ —tlapanecos— y na savi es la presencia de ofrendas en manojos contados, que implican continuidades culturales. Otra de esas continuidades entre los nahuas y los me phaa’ es la existencia de paquetes sagrados (teótl entre los nahuas, saku’ entre los tlapanecos), así como los tamales, tzoalli entre los nahuas. El objetivo de este artículo es delinear la conformación de estos espacios sagrados.
[Texto completo]Acapulco ha sido uno de los puertos más fotografiados del país. Una vez que se concluyó la primera carretera, en 1931, el puerto vio asomarse su promisoria vocación como destino turístico de primer nivel.
[Texto completo]A mediados del siglo XIX, con la aparición de las carte de visite (tarjetas de visita), se inició el fenómeno del coleccionismo fotográfico y, por añadidura, la creación de álbumes fotográficos de diversos tipos.
[Texto completo]A mediados del siglo XIX surge la etnografía como disciplina científica, a la par de la literatura costumbrista, que recrea pasajes con tradiciones y costumbres en la vida de los pueblos. Desde esas diferentes ópticas, ambos procesos intelectuales tratan de explicar y describir pautas culturales. En el estado de Guerrero, México, Ignacio M. Altamirano produce una novela y textos donde el enfoque costumbrista permite al etnógrafo reconocer pautas y tradiciones, algunas de las cuales siguen vigentes hoy en día.
[Texto completo]CRISTAL BRUÑIDO
El grupo de 20 fotografías publicadas ilustran el texto y se presentan en folios de papel cuché insertados a lo largo del libro. Las fotos originales, por su pequeño tamaño (1/2 postal), han debido ser tomadas con alguna cámara del tipo Retina, en negativo b/n de 35 mm y ampliadas en uno de los formatos populares en la época.
CRISTAL BRUÑIDO
La mañana del 9 de febrero de 1913 da inicio en la ciudad de México el golpe de Estado que conduciría al derrocamiento del presidente Madero, en un intento por restaurar el régimen porfirista. Desde los primeros enfrentamientos, es posible advertir el interés de los fotorreporteros para documentar los hechos y plasmar los instantes relevantes.
CRISTAL BRUÑIDO
La irrupción del movimiento revolucionario, a finales del mismo año de 1910, abre un espacio temporal en el que se dará la concurrencia de muchos fotógrafos, tanto aficionados como profesionales. Uno de los tempranos eventos donde acude otro nutrido grupo de fotorreporteros, sobre todo estadounidenses, es la toma de Ciudad Juárez en mayo de 1911.