.:: Volumen 15
El estudio del racismo y de los fenómenos étnicos ha adquirido un renovado interés en las ciencias sociales, particularmente en la historia y la antropología. La crisis de los Estados nacionales, el término de la guerra fría, la caída del muro de Berlín, así como las políticas neoliberales y la globalización cultural han propiciado el aumento de las tensiones étnicas y de las reivindicaciones identitarias, lo cual se ha convertido en uno de los principales focos de conflicto a nivel mundial.
[Texto completo]Un tema central que permea los ensayos de este volumen es precisamente que la igualdad legal no elimina el trato discriminatorio de los sujetos indígenas. Por el contrario, la igualdad ante la ley promueve y legitima la discriminación. La igualdad legal genera discriminación al dar un trato de iguales a personas desigualmente ubicadas. Al hacer caso omiso de las desigualdades existentes, el sistema legal no sólo deja de actuar para disminuirlas sino que de hecho las exacerba otorgando ventajas a los más privilegiados. Así por ejemplo, desde hace tiempo los científicos sociales saben que la protección del derecho a la propiedad beneficia a aquellos que poseen bienes productivos a expensas de aquellos que sólo poseen bienes de consumo (Marx, 1984; Pashukanis, 1989; Weber, 1967). De la misma manera, un sistema legal que trata a todos como iguales al llevar las actuaciones procesales en la lengua del grupo dominante, discrimina en contra de aquellos para quienes la lengua del tribunal es secundaria o simplemente ajena.
[Texto completo]La palabra racismo ha ido adquiriendo una intención polémica. Ha servido para denunciar el naturalismo antiigualitario de los que creen en la existencia de “razas”. Expresa la reacción democrática de quienes se declaran en contra de exclusiones y privilegios. El término tiene pues un significado crítico del fenómeno que denuncia. La desigualdad “natural” entre grupos humanos no es un hecho real sino una fantasía que instituye y legitima un orden opresivo e injusto. Los que hablan de racismo son los que están en contra de la desigualdad y de la idea de raza, y los que insisten en la pertinencia de la idea de raza son los racistas.
[Texto completo]En el presente ensayo se desarrollan algunas reflexiones que giran alrededor de los elementos histórico-estructurales centrales que, considero, son el fundamento de la visión que los ladinos chiapanecos tienen y han tenido acerca de los indígenas de la región. Dichas reflexiones conducen hacia un planteamiento concluyente en el que se discute, basándose de lo antes expuesto, si esta visión debe ser considerada como un fenómeno nacido al inicio de la Colonia y que se ha prolongado hasta nuestros días; o bien si debe ser considerada como un fenómeno que, precedido por la heterofobia etnocéntrica característica de los procesos coloniales, nació, en su versión actual, durante la etapa llamada moderna de la historia local; es decir, durante el siglo XIX en el que Chiapas ingresa a un territorio jurídico-político en el que la igualdad es el valor central.
[Texto completo]En este texto me interesa desarrollar una reflexión crítica acerca de la relación entre derecho y racismo, tema relevante en la discusión contemporánea en torno a los derechos indígenas en México y América Latina, pero poco documentado. En particular me propongo abordar dicha relación desde la perspectiva de la administración de justicia tal como se revela en una región indígena del México actual, la Sierra Norte de Puebla. Pretendo mostrar esta relación contrastando las ideologías de los operadores de la justicia, con la práctica judicial – materializada en expedientes e interacciones jurídicas – y con la versión de indígenas presos en su paso por la ley. El contraste entre estos tres ejes permitirá destacar ciertas contradicciones que revelan la exclusión y la discriminación en la práctica de la justicia. El artículo recoge resultados de una investigación en curso que he venido desarrollando en la región nahua de Huauchinango, Puebla.
[Texto completo]En trabajos anteriores he analizado cómo el problema de la comunicación en la entrevista inicial del arresto a Ventura lo llevó a su condena final (De León, 1989, 1990, 1995, 1999, véase también Haviland, 1989). En el presente ensayo me interesa mostrar cómo los presupuestos culturales y lingüísticos utilizados en su juicio resultaron en formas sutiles del ejercicio de prácticas racistas y excluyentes. Una revisión del lenguaje en varias partes del proceso muestra la técnicas diversas que se utilizaron para deslegitimar y cooptar a los testigos para “fabricar” un testimonio y “producir” a un culpable.
[Texto completo]Hoy día nos enfrentamos a una notable proliferación de discursos y propuestas encaminadas a reconocer derechos específicos para los pueblos indígenas, legitimados como una necesidad de resarcir deficiencias o retrasos en el sistema jurídico, reivindicación a la que sin duda nos sumamos. Sin embargo, los fenómenos que dieron pie a la situación de discriminación que ahora se pretende resolver no pueden explicarse como un simple “olvido legislativo” de este sector nacional. Debemos reconocer que su prolongada situación de exclusión es producto de acciones específicas de Estado fundadas en la negación de las diferencias sociales, culturales y de clase que pretendidamente impedirían llevar a cabo el proyecto de nación propuesto por los sectores sociales más privilegiados. Las huellas de ese proyecto homogeneizante no sólo se pueden rastrear en sus resultados empíricos, sino además en los códigos, decretos, disposiciones y reformas legales que han acompañado la historia legal mexicana.
[Texto completo]La publicación en 1997 de Race and Etnicity in Latin America por Peter Wade, especialista de las minorías afromestizas de Colombia y catedrático de antropología social en la Universidad de Manchester, constituye una contribución notable a la reflexión y a la conceptualización científica de las nociones de raza y de etnicidad. Su propuesta es aun más interesante si se tiene en cuenta que la problemática del racismo todavía está poco desarrollada en México y en América Latina.
[Texto completo]La selección de textos que nos ofrece Ignacio Guzmán cubre casi 500 años, con un predominio de textos de los siglos XVI y XX, con 23 y 43 autores respectivamente. En cambio, sólo hay nueve textos del siglo XVII, uno del XVIII y ocho del siglo XIX. En lo personal, la selección de obras de los siglos XVI y XVII me resulta especialmente interesante porque incluye un número considerable de las historias disponibles con cierta proximidad al México antiguo. Como soy lingüista, y no historiador, no conozco estas fuentes muy bien. El ver todas juntas y poder leer lo que dicen sobre el mismo tema me permite configurar una idea de qué tipo de fuentes son, en qué medida son originales, y cuáles me pueden servir en el futuro.
[Texto completo]