Del Archivo Histórico del Museo Nacional de Historia (AHMN)1 seleccionamos el registro fotográfico de los primeros años de actividades de lo que hoy conocemos como Departamento de Servicios Educativos. Las imágenes nos permitirán abordar el primer proyecto de coordinación de las labores de los museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la Secretaria de Educación Pública (SEP), iniciativa encabezada por el director del Museo Nacional de Historia, doctor Silvio Zavala, en 1948.
Contexto
El MNH fue inaugurado formalmente el 27 de septiembre de 1944 durante el periodo presidencial de Manuel Ávila Camacho, en cuyo acto estuvieron presentes el secretario de Educación Pública, Jaime Torres Bodet, y el director de la nueva institución, José de Jesús Núñez y Domínguez.2 En tanto el mundo padecía las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), ante las dimensiones de la devastación y la tragedia se señaló la necesidad de establecer principios que regularan las relaciones humanas con el propósito de no permitir la repetición de un episodio de consecuencias tan graves para la humanidad.
En 1945 se concretó el establecimiento del Sistema de las Naciones Unidas (ONU), del cual se desprendió la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), la cual fijó su objetivo en la conservación de la paz y la seguridad internacional, estrechando las relaciones de los países mediante el entendimiento internacional a través de la educación, la ciencia y la cultura. México fue uno de los países más activos en la conformación de la UNESCO, participó en la Conferencia Preparatoria de Londres con una delegación encabezada por Jaime Torres Bodet, secretario de Educación Pública en aquel momento.3 En 1946 se llevó a cabo en París la Primera Conferencia General; el doctor Manuel Martínez Báez fue nombrado delegado permanente y miembro del Consejo Ejecutivo del organismo. Ese mismo año también fue creado el Consejo Internacional de Museos (ICOM).4
La Segunda Conferencia General de la UNESCO se celebró en la Ciudad de México, del 6 de noviembre al 3 de diciembre de 1947. Las sedes elegidas fueron el Palacio de Bellas Artes, para el acto inaugural, y la Escuela Normal de Maestros, donde se desarrollaron las mesas de trabajo. En este mismo marco se llevó a cabo la Conferencia Internacional de Cooperación entre Museos, del 7 al 14 de noviembre, en la que participaron Ignacio Marquina, director del INAH; Miguel Covarrubias, representante del Departamento de Museografía de la Escuela Nacional de Antropología e Historia; Jorge Enciso, asistente de la dirección de la institución y representante de Monumentos Coloniales e Históricos; Salvador Toscano, secretario del INAH, y Silvio Zavala, director del Museo Nacional de Historia.
En las mesas de trabajo se discutió ampliamente la necesidad de coordinar las labores entre los museos y la sep. Se presentó como ejemplo a seguir la experiencia del Museo de Cleveland, que funcionaba en conexión con los programas educativos de su ciudad. Si bien un número importante de los museos en nuestro país dependían administrativamente de la SEP, esto no significaba que sus actividades estuvieran vinculadas con las directrices pedagógicas de dicha secretaría. Se expuso que un día a la semana, generalmente los viernes, se recibían en los museos a los grupos escolares, acompañados de sus profesores. “Pero ¿quién los recibe a ellos? ¿Hay empleados en los museos con la preparación pedagógica suficiente para guiar con provecho a esos escolares? ¿Conocen los maestros con suficiente detalle el museo que van a explicar?”5 La respuesta a las anteriores interrogantes fue la de formar, en los propios museos, áreas de vinculación y coordinación con las escuelas, a cargo de profesores, con formación pedagógica y en la rama especializada de cada uno de los museos, quienes prepararían con anticipación las visitas, materiales, diapositivas y audiovisuales, estos últimos pensados para las escuelas de los estados.
Es así que el hoy Departamento Servicios Educativo del MNH se constituyó a partir de una iniciativa internacional. Se apostó a la educación con la esperanza de contar con las herramientas básicas para mantener y asegurar la paz mundial. Un anhelo muy grande en el que México asumió su papel. Además, se contaba con figuras del ámbito académico dentro de las discusiones en torno a la enseñanza y al papel de los museos, figuras que llevaron las preocupaciones al plano de las tareas cotidianas y objetivos de las instituciones a su cargo. Ejemplo de lo anterior fue la preocupación por atender la profesionalización de los trabajadores en los museos, promoviendo para ello el otorgamiento de becas de estudio en el extranjero. Para el caso del MNH, uno de los beneficiarios fue el encargado del Departamento de Arte, Federico Hernández Serrano, quien fue invitado a estudiar historia, arte y museografía en el Museo del Hombre en París, a solicitud del etnólogo Paul Rivet, director y fundador del museo.6
Coordinación y apoyo
El historiador Silvio Zavala7 se desempeñó como director del MNH de 1946 a 1954; fue miembro del Colegio de México y participante activo en las reuniones de la UNESCO y de la ONU. El doctor Zavala destacó el trabajo presentado por el Museo de Arte de Cleveland, Ohio, que contaba, desde sus inicios, con un departamento educativo que atendía a niños y jóvenes con programas y planes de visitas especiales. Al frente del área estaba el historiador del arte Thomas Munro (de 1931 a 1967), para quien la enseñanza de las artes era esencial. Una de sus preocupaciones fue la falta de información básica sobre pintura, arquitectura y música.8 El trabajo desarrollado hasta ese momento en el Museo de Arte de Cleveland no debió de ser, para el doctor Zavala, una experiencia ajena al museo a su cargo, ya que durante los primeros años de formación del MNH sus colecciones estuvieron divididas en dos grandes grupos: la de historia y la de arte. Con la primera, exhibida en la planta baja, se procuró explicar desde la llegada de los españoles hasta el México independiente. La segunda, dispuesta en la planta alta, igualmente correspondía a objetos producidos entre 1521 y 1821: artículos religiosos, pinturas, cerámica, indumentaria, joyas y numismática. Estas últimas tenían el propósito de mostrar la riqueza de sus diseños, materiales y técnicas de elaboración.9
En la misiva fechada en marzo de 1948, el doctor Silvio Zavala escribió al arqueólogo Ignacio Marquina, entonces director del INAH, que en las reuniones de la UNESCO y del ICOM (1947) se había subrayado la necesidad de relacionar a los museos con los sistemas educativos locales. Explicó que el MNH recibía un número considerable de maestros y alumnos de todos los grados escolares y que se carecía de un departamento de educación que apoyara el programa general de la SEP.10 Su propuesta y solicitud fue la de contar con dos profesores comisionados por la propia secretaría para apoyar a los maestros y sus alumnos en su visita al museo. Enfatizó que el éxito del proyecto residiría en la elección de los profesores, proponiendo para ello a dos de sus alumnas. Una de ellas fue la maestra Luz María Frutos Jiménez, normalista titulada, dependiente de la Dirección General de Enseñanza Primaria Urbana, adscrita a la Escuela Luis de la Rosa, con estudios especiales de Historia de México. La segunda propuesta fue la de María del Carmen Velázquez, maestra de secundaria, con estudios de Historia de México en el Colmex, donde fue alumna del doctor Zavala.11
La iniciativa fue aprobada por el secretario de la SEP y apoyada por el director del Enseñanza Primaria y Segunda Enseñanza de las cuales dependían las profesoras, todo con la finalidad de organizar el Departamento de Educación en el MNH, tomando en cuenta las resoluciones adoptadas por la UNESCO.12 La maestra Frutos Jiménez se encargó de las visitas para los alumnos de primaria, y la maestra Velázquez para los de secundaria.
Acción educativa
A partir del trabajo de organización del material fotográfico del AHMNH se ubicó el registro de las actividades del Departamento de Servicios Educativos, en un primer momento llamado Acción Educativa.13 Corresponde a las administraciones de Wigberto Jiménez Moreno (1953-1956) y de Antonio Arriaga Ochoa (1956-1974). Algunas tomas fueron capturadas por el fotógrafo Rodolfo Pulido G. Las imágenes concuerdan con los informes de trabajo entregados por la maestra Carmen Velázquez, los cuales refieren a las actividades programadas en salas de museo, donde se procuró que los alumnos advirtieran las características y detalles de los retratos de personajes históricos, entre ellos el de Miguel Hidalgo y Costilla, así como del ambiente que los rodeaba.14 En los mismos reportes se deja claro que el proyecto se encontraba en fase de prueba: se evaluaba de manera interna los resultados al atender a los alumnos, las visitas a las escuelas y la información sobre el museo, la cual debía prepararlos para sus vistas y despertar el interés por el museo. El programa de trabajo también incluyó visitas a las escuelas, actividad que tuvo altas y bajas por falta de materiales de apoyo: en una petición fechada en 1952 se solicitaba que se asignara un fotógrafo para tomar una serie de 100 diapositivas para llevar a las aulas, ya que, sin esto, dicha actividad no podría ponerse en marcha.
Se preparaban y revisaban los temas o módulos y los materiales elaborados —como cuestionarios aplicados a alumnos y maestros—, y se verificaba el vocabulario y los conocimientos adquiridos dependiendo del grado escolar. Las explicaciones y los trabajos individuales se impartían en no más de hora y media. La meta marcada fue completar e ilustrar las enseñanzas recibidas en la escuela, mientras que su función era la de impulsar la discusión y la revisión futura de los libros de texto. Lo anterior a partir de una experiencia agradable y significativa, que atrajera el interés de los estudiantes por la historia de México. Ejemplo de lo anterior se puede apreciar en las imágenes, en las que cada uno de los alumnos cuenta con un banco plegadizo, mobiliario solicitado bajo el argumento de no hacer cansado el recorrido.
Como se aprecia en las imágenes, en las siguientes dos décadas se cuenta con apoyo de profesores comisionados para dar visitas en aumento, con lo cual se tuvo la posibilidad de atender las escuelas en dos tunos: el matutino y el vespertino. Su trabajo se complementaba con conferencias especiales y organización de concursos, donde los alumnos que presentaban trabajos en plastilina, dibujos y monografías, eran premiados con libros y artículos escolares.
Además de las visitas a los recintos escolares, la maestra María del Carmen Velázquez ofreció conferencias en las escuelas de enseñanza superior. Después de apoyar la consolidación del Departamento de Educación en el Castillo se desempeñó como profesora en el Instituto Politécnico Nacional y continuó su carrea como historiadora en el Colegio de México, donde destacó por sus investigaciones sobre el norte del país y el ejército mexicano. Por su parte, en la década de los años setenta, la maestra Luz María Frutos Jiménez formó parte del Consejo Nacional de Fomento Educativo en el estado de Zacatecas, cuya meta era disminuir el rezago educativo en las comunidades y nivelar los conocimientos académicos de los niños para que se incorporaran al sistema regular y pudieran obtener su certificado de estudios. También se enfocaron en el desarrollo de los programas de primaria, a efecto de que todos los menores de entre 6 y 14 años ingresaran a primaria y la concluyeran.
El registro fotográfico también nos permite conocer las primeras museografías y las adecuaciones al inmueble; ejemplo de esto son las imágenes captadas en el espacio conocido como Patio de Escudos, el cual contaba con una ambientación a partir de hojarasca, cañones y las esculturas de los Niños Héroes, obra del artista Armando Quezada. Muy probablemente tenía la intensión de rememorar la batalla librada por los alumnos del Colegio Militar contra el ejército estadounidense en 1847. Una imagen más que debe resaltarse es la toma en la explana principal del museo; si bien, el número de visitantes al MNH desde su inauguración había sido numerosa, el haber ocupado este espacio como estacionamiento nos habla de una población en número mucho menor a la que hoy en día se recibe, así como de la elaboración de una normatividad para el acceso y usos de los espacios. Lo mismo podemos mencionar de las actividades de los grupos de escolares en las salas del Museo Nacional de Historia, lo cual, en la actualidad, es casi imposible de llevar acabo, primero por el número de visitantes y, segundo, por el cuidado que se tiene en la circulación dentro del museo.
Por último, quiero dejar asentado la riqueza de los acervos documentales resguardados en los museos del INAH, en los cuales es posible acercarse al origen y los objetivos que se plantearon para cada una de las tareas y áreas sustantivas de la institución. Dedico estas líneas a todos mis compañeros del Departamento de Servicios Educativos del MNH y, en espacial, al profesor Roberto Gándara Sandoval, responsable del departamento citado, con quien pude comentar los avances de estas líneas.
DIMENSIÓN ANTROPOLÓGICA, AÑO 29, VOL.84, ENERO-ABRIL, 2022
Citas
* Área de Investigación, Curaduría de Tecnología y Armas, Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec. Un primer avance de la investigación fue presentada en coautoría con la Mtra. Erandi Rubio en la edición XIX de las Camarillas de Experiencias Educativas.
- Proyecto de Inventario del AHMNH a cargo de la investigadora Rosa Casanova (DEH) y Thalia Montes (MNH). [↩]
- El 25 de noviembre de 1940 se inauguró la parte dedicada a la historia del Museo Nacional de Historia. La ceremonia fue encabezada por el secretario de Educación Pública, licenciado Gonzalo Vázquez Vela, el director del INAH, Alfonso Caso, y el primer director del museo, Luis Castillo Ledón. [↩]
- Jaime Torres Bodet ocupó el cargo de secretario de Educación Pública entre 1943-1946 por primera ocasión. Posteriormente fue electo director general de la UNESCO entre 1948 y 1952. Su segundo mandato en la SEP tuvo lugar entre 1958 y 1964. [↩]
- Manuel Martínez Báez fue un destacado médico con estudios en México y en el extranjero. Representó a México como delegado permanente en la UNESCO, y participó en la creación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la cual fue vicepresidente. [↩]
- Archivo Histórico del Museo Nacional de Historia (en adelante AHMNH), Sección Documentos, s.f., #43. [↩]
- Federico Hernández Serrano también ocuparía el cargo de vocal del Subcomité de Museos de la UNESCO en México. [↩]
- Silvio Zavala (1909-2014), secretario del MNH de 1937 a 1938, encabezó la dirección del museo de 1946 a 1954. Fue presidente de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano de Geografía e Historia. Véase Carlos Vázquez Olvera, El Museo Nacional de Historia en voz de sus directores, México, INAH / Plaza y Valdés (Obra Diversa), 1997, pp. 35-48. Durante su gestión continuó el trabajo de instalación de nuevas salas, e inició la obra muralista con la obra del pintor José Clemente Orozco titulada La Reforma y la caída del Imperio (1948); asimismo, apoyó de manera importante la clasificación e inventario de las colecciones. AHMNH /10-477180. [↩]
- Archivo Histórico Institucional (en adelante AHI), AS Z/Serie UNESCO, caja 2, exp. 2. En su libro Las artes creativas en la educación estadounidense: la interrelación de las artes en la educación secundaria, Thomas Munro expuso sus ideas para contrarrestar este desconocimiento. [↩]
- Guía oficial. Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, México, INAH, 1944. [↩]
- AHMNH, Sección documentos / Servicios Educativos. [↩]
- AHMNH, Sección documentos, Difusión, años 40, María del Carmen Velázquez (1912-2004). [↩]
- AHMNH, Sección documentos / Servicios Educativos. [↩]
- Proyecto realizado con el apoyo de Leonardo Hernández, fotógrafo del Museo Nacional de Historia. [↩]
- AHMNH, Sección documentos, Difusión, años 40. [↩]