Este artículo tiene un propósito muy modesto, tan modesto que se concentra en un único y fugaz episodio. El 13 de diciembre de 1826, una montonera liderada por Cipriano Benítez, un labrador de la frontera oeste de Buenos Aires, invadió el pueblo de Navarro. Apenas se apoderaron del pueblo apresaron y sustituyeron al comisario, nombraron otro juez de paz, detuvieron al recaudador de la Contribución Directa y se apoderaron de la recaudación, obligaron a los vecinos principales a firmar un papel en el que se comprometían a “auxiliar” a los federales y les impusieron contribuciones forzadas. Al día siguiente, con su fuerza acrecentada intentaron repetir la operación en la Villa de Luján pero fueron derrotados y la montonera dispersada.
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