CRISTAL BRUÑIDO
El impulso económico del Porfiriato no fue parejo en el país, unas regiones y enclaves se desarrollaron más que otras. A Guerrero le tocó ser de los menos favorecidos, debido a su orografía montañosa, lo cual dificultaba la construcción de una buena infraestructura de comunicación terrestre que hiciera costeable y atractiva la inversión de capitales; con excepción de la región norte, donde llegó el ferrocarril, y la faja costera (Costa Chica, Acapulco y Costa Grande), que tenía comunicación marítima.